Día de lavado y hermoso atardecer
Seguía con vientos favorables, pero el barco no estaba demasiado inestable, así que nos dimos una ducha en nuestro "jardín" y abrimos velas a fondo. La ducha nos sentó genial después de seis días de sudor en el mar. El ánimo de la tripulación seguía alto, pero a veces se aburría... :p