Tras despedirme de Polonia, tomé el tren a Praga.
Temprano por la mañana, subimos al tren, despidiéndonos de la histórica Cracovia y emprendiendo nuestro viaje hacia Praga, la capital de la República Checa.
Temprano por la mañana, subimos al tren, despidiéndonos de la histórica Cracovia y emprendiendo nuestro viaje hacia Praga, la capital de la República Checa.