Bailando a Santiago
Subida alegre esta tarde. Encontré mi mochila (llena de barro) en un albergue, antes de llegar a nuestro tranquilo destino en una pequeña aldea llamada Castromaior. Estamos reventados porque caminamos rapidísimo hoy intentando escapar de la multitud. ¡Adelante, 82 km, nos quedan 3 días!